rotando desde el vernáculo sentimiento
viene la luna viajando en mi útero,
de vez en cuando, se suicida a través de un gesto femenino
y la arboleda nombra y renombra a todo aquel que se eche en su parra
abriendose con el cuerpo posado
anclándose con el rostro quebrado
Un blog, mi blog. El punto en el que, principalmente, descargo mi catarsis del mundo globalizado, ese que nunca para.. Por eso, cuando entro acá, encuentro la manera de desconectarme y que mi mente divague con o sin razón. Alguna vez te debe haber pasado. Bienvenido a este mundo de locuras peligrosas.
tinta y pluma pa volar
sábado, 14 de mayo de 2016
jueves, 5 de mayo de 2016
Toma de a sorbos lo que marcó sus manos, lo que levantó desde el barro
y replica un mensaje cada día, cada mañana
y ellas se despiertan, bostezando,
las arrugas salpicadas de caos,
con un leve espesor ordenando el diafragma de su respiración gruesa,
que se modula con el alba y se duerme con el crespúsculo
ella, solo ella, se posa sobre el pecho izquierdo y se infla de emoción agridulce
Solo así, dice
no se lamenta de no haberse levantado.
y replica un mensaje cada día, cada mañana
y ellas se despiertan, bostezando,
las arrugas salpicadas de caos,
con un leve espesor ordenando el diafragma de su respiración gruesa,
que se modula con el alba y se duerme con el crespúsculo
ella, solo ella, se posa sobre el pecho izquierdo y se infla de emoción agridulce
Solo así, dice
no se lamenta de no haberse levantado.
sábado, 30 de abril de 2016
sábado, 23 de abril de 2016
Conté historias como granos de arroz y las subí como escaleras hasta enmarañarme en forma de lana. Pateé historias como pelotas y luego las fui a buscarlas para desenredarlas como a mi pelo en las mañanas húmedas.
Me balancée meses sobre un hilo fino y jugué con él, con la inocencia del perdón, con la culpa de un cristiano. Bailándole a la confusión, me estampó un beso contra la pared para cachetearme de amor, como una flor repentina, salió del barro para darle otra vuelta al mundo, mi mundo, ese que se descomponía en cada gota de lluvia, en cada sueño prematuro. La voz dulce y el abrazo cálido que dotan de simpleza la estúpida complejidad de que uno y uno sean tres.
Me balancée meses sobre un hilo fino y jugué con él, con la inocencia del perdón, con la culpa de un cristiano. Bailándole a la confusión, me estampó un beso contra la pared para cachetearme de amor, como una flor repentina, salió del barro para darle otra vuelta al mundo, mi mundo, ese que se descomponía en cada gota de lluvia, en cada sueño prematuro. La voz dulce y el abrazo cálido que dotan de simpleza la estúpida complejidad de que uno y uno sean tres.
domingo, 17 de abril de 2016
Correr tras la nada
como el viento que empuja al viento y
el mar que se revuelve en el mar,
intentar cerrar pero siempre queda un punto por unir, flotando sin línea
buscando otros puntos para acoplarse
para ser más que uno. Verse y no sentirse, sentirse y no verse.
Hablarse con una capa de honestidad que se vuela en la esquina
y cuando dobla la esquina queda desnudo.
Redención.
como el viento que empuja al viento y
el mar que se revuelve en el mar,
intentar cerrar pero siempre queda un punto por unir, flotando sin línea
buscando otros puntos para acoplarse
para ser más que uno. Verse y no sentirse, sentirse y no verse.
Hablarse con una capa de honestidad que se vuela en la esquina
y cuando dobla la esquina queda desnudo.
Redención.
En la voz está la fuerza,
tras los párpados cerrados la firmeza
de dotar de melodía una palabra,
de crear vida a través de ella,
de dispararla hacia un centro diáfano que no tiene fin.
Nunca pisa fondo, y si cae se sublima
si se esfuma se vuelve tangible en otro espacio
cambia el disfraz y sigue siendo profunda
se viste de rojo, se viste de seda, labios carmín
amor para dar. Palabra que callar, otro tanto por gesticular.
tras los párpados cerrados la firmeza
de dotar de melodía una palabra,
de crear vida a través de ella,
de dispararla hacia un centro diáfano que no tiene fin.
Nunca pisa fondo, y si cae se sublima
si se esfuma se vuelve tangible en otro espacio
cambia el disfraz y sigue siendo profunda
se viste de rojo, se viste de seda, labios carmín
amor para dar. Palabra que callar, otro tanto por gesticular.
lunes, 4 de abril de 2016
domingo, 3 de abril de 2016
Quien re-interpreta un acto que no es el propio, intenta volverse uno en el cuerpo del otro. Escabullirse del encéfalo de uno es una ardua misión que requiere una sanidad mental que no es para cualquiera. Por eso, con el tiempo el que se la pasa entrometido en pensamientos ajenos, acaba extrañándose, acaba perdiéndose, acaba olvidándose. Y si uno no se busca, nadie va a venir a buscarlo a uno.
Hay quien intenta adueñarse de una estructura que no es la suya, de parámetros y concepciones expropiadas y que fracasan limpiamente en el intento. Pero entonces el laberinto de lo ajeno todo lo abarca, el laberinto se convierte en una ola gigantesca que ahoga y satura el cerebro. El aire falta y retumba, encerrado, viciado, buscando un poro por donde fugarse.
Hay quien intenta adueñarse de una estructura que no es la suya, de parámetros y concepciones expropiadas y que fracasan limpiamente en el intento. Pero entonces el laberinto de lo ajeno todo lo abarca, el laberinto se convierte en una ola gigantesca que ahoga y satura el cerebro. El aire falta y retumba, encerrado, viciado, buscando un poro por donde fugarse.
viernes, 25 de marzo de 2016
Sobre un papel grisáceo se escribe una historia en forma de red,
narraciones que se entrelazan con flechas que bajan y suben,
arpegiando versiones, hilando lo aislado como teleológicamente.
Quien la cuenta, busca un sentido del que tal vez carece, y la mente tal vez erra
porque desde la orilla sólo se ve movimiento.
A lo lejos quien analiza, primero contempla,
con el afán científico de arribar a un puerto
a una conclusión que siempre viene en forma de ola a reventar con la piedra.
Añeja, el agua abierta es vértigo y la calma entra en contradicción,
por querer navegar dulcemente entre turbulencia constante
entonces te sacude, te baila el mar.
Una flor cae y anclándose en el fondo se reúne con el resto de sus pétalos robados una vez por el viento,
y la historia se erosiona y la flor ya no es la que la cuenta, sino que el campo del que fue arrancada, su lecho mortuorio, es ahora el carmín y su color: sus miles de formas.
narraciones que se entrelazan con flechas que bajan y suben,
arpegiando versiones, hilando lo aislado como teleológicamente.
Quien la cuenta, busca un sentido del que tal vez carece, y la mente tal vez erra
porque desde la orilla sólo se ve movimiento.
A lo lejos quien analiza, primero contempla,
con el afán científico de arribar a un puerto
a una conclusión que siempre viene en forma de ola a reventar con la piedra.
Añeja, el agua abierta es vértigo y la calma entra en contradicción,
por querer navegar dulcemente entre turbulencia constante
entonces te sacude, te baila el mar.
Una flor cae y anclándose en el fondo se reúne con el resto de sus pétalos robados una vez por el viento,
y la historia se erosiona y la flor ya no es la que la cuenta, sino que el campo del que fue arrancada, su lecho mortuorio, es ahora el carmín y su color: sus miles de formas.
martes, 15 de marzo de 2016
Tengo que decirte algo.
Algo que todavía no puedo formular, así que de momento
sólo puedo transmitírtelo,
sin sentirme parte, sin dejar de sentirme confundida.
La compatibilidad entre nuestras materias es una especie de magnetismo en forma de imán invisible. No todo lo que existe se ve, y prueba de ello es el aire, que ocupa un cuerpo y un espacio y nosotros convivimos a diario con él, sin percibirlo, como desfasado.
Alguien que me explique ¿cómo funcionan realmente las cosas?
Algo que todavía no puedo formular, así que de momento
sólo puedo transmitírtelo,
sin sentirme parte, sin dejar de sentirme confundida.
La compatibilidad entre nuestras materias es una especie de magnetismo en forma de imán invisible. No todo lo que existe se ve, y prueba de ello es el aire, que ocupa un cuerpo y un espacio y nosotros convivimos a diario con él, sin percibirlo, como desfasado.
Alguien que me explique ¿cómo funcionan realmente las cosas?
lunes, 29 de febrero de 2016
Niños
Empiezo a pensar que ser un niño es un estado permanente,
que no hay hombres y mujeres
que solo hay niños y niñas en plural habitando espacios,
que el cuerpo envejece,
que la mente madura,
que el movimiento adquiere magnitud y profundidad,
que el sueño se aleja de la realidad
y cuando me despierto siento que estás ahí como un reflejo al lado de mi almohada,
etéreo, inalcanzable, borroso,
para mirarme con los ojos llorosos, para decirme que tantas veces estás
seguro como inseguro del camino,
del hombre que querés ser, de la mujer a la que querés tener.
Y no se trata de poseer en un sentido absoluto, se trata de poseer intermitentemente, relativamente
aquello con lo que jugás.
Teniendo siempre cuidado de no ahogarte en tu propio vaso, de ahorcarte con tu propia soga, de quemarte con tu propio fuego.
Jugando un juego al que le inventé reglas
y en el que ahora estoy perdiendo.
que no hay hombres y mujeres
que solo hay niños y niñas en plural habitando espacios,
que el cuerpo envejece,
que la mente madura,
que el movimiento adquiere magnitud y profundidad,
que el sueño se aleja de la realidad
y cuando me despierto siento que estás ahí como un reflejo al lado de mi almohada,
etéreo, inalcanzable, borroso,
para mirarme con los ojos llorosos, para decirme que tantas veces estás
seguro como inseguro del camino,
del hombre que querés ser, de la mujer a la que querés tener.
Y no se trata de poseer en un sentido absoluto, se trata de poseer intermitentemente, relativamente
aquello con lo que jugás.
Teniendo siempre cuidado de no ahogarte en tu propio vaso, de ahorcarte con tu propia soga, de quemarte con tu propio fuego.
Jugando un juego al que le inventé reglas
y en el que ahora estoy perdiendo.
sábado, 27 de febrero de 2016
La sed imposible.
Hay un cielo supersticioso que baila y se va,
intangible y serena la noche cuando a las calles las invaden los corazones libres,
los corazones salvajes,
en su instante desnudo, en su máscara sinfin.
Cuando un corazón se abre a otro, se abre la musa, se crea la prosa;
el papel se vuelve el medio y la palabra el acto que sepulta la mirada.
Y el tacto intenta sin éxito transgredir la libido, cuando lo inhibido deja lugar a una conexión más pura y limpia quizá. Un parlante estéreo refleja el sonido del silencio de unos ojos que se clavan en unos otros y ahora son dos pares que coinciden en ese ahora, en ese presente, en esa visión.
Pero cuando el crepúsculo concluye, la sed se sacia, el corazón entonces calla y la mente habla
las categorías se vuelven móviles y el cambio es inminente, como que de la noche se pase a la mañana.
intangible y serena la noche cuando a las calles las invaden los corazones libres,
los corazones salvajes,
en su instante desnudo, en su máscara sinfin.
Cuando un corazón se abre a otro, se abre la musa, se crea la prosa;
el papel se vuelve el medio y la palabra el acto que sepulta la mirada.
Y el tacto intenta sin éxito transgredir la libido, cuando lo inhibido deja lugar a una conexión más pura y limpia quizá. Un parlante estéreo refleja el sonido del silencio de unos ojos que se clavan en unos otros y ahora son dos pares que coinciden en ese ahora, en ese presente, en esa visión.
Pero cuando el crepúsculo concluye, la sed se sacia, el corazón entonces calla y la mente habla
las categorías se vuelven móviles y el cambio es inminente, como que de la noche se pase a la mañana.
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