La vida gira sobre su propio eje y el hombre da vueltas para perseguirla,
corre tras ella, creyendo que corre tras sí mismo
y lo hace inútilmente, en vano y sin saberlo
o sabiéndolo después
cuando sus piernas ya están cansadas de correr.
La vida tiene también múltiples aristas
que se pliegan , a su vez, sobre otras aristas,
subidas y bajadas por la vida
agitarse hasta agotar el aire, sólo para entender
que el cuerpo también respira
que el cuerpo está, en todos lados
a cada paso
en cada camino.
Un blog, mi blog. El punto en el que, principalmente, descargo mi catarsis del mundo globalizado, ese que nunca para.. Por eso, cuando entro acá, encuentro la manera de desconectarme y que mi mente divague con o sin razón. Alguna vez te debe haber pasado. Bienvenido a este mundo de locuras peligrosas.
tinta y pluma pa volar
viernes, 5 de febrero de 2016
miércoles, 23 de diciembre de 2015
Pienso en viajar
Una línea infinita de puntos se construye y crece a cada viaje,
como un acto bisagra,
si un viaje tuviera forma
tendría la de un círculo
porque un viaje cierra e abre a la vez:
inaugura futuro y concluye pasado.
Lejos,
todo adquiere nitidez,
es la claridad del viaje
que hace ver las cosas en perspectiva.
Una línea infinita de puntos se construye y crece a cada viaje,
pienso en la finitud de la vida y en el inmenso recuerdo de cada viaje
recuerdo capaz de perdurar volviendo al más acá.
sábado, 19 de diciembre de 2015
Quizás deba tomarme una revancha: no existes.
Ella, segura con el sol
tambaleante con la luna.
Certidumbre y confianza de día,
Certidumbre y confianza de día,
duda y soledad de noche.
A la mañana amor y a la noche daño.
Desequilibrio ella,
costumbre él.
La apariencia ella,
la esencia el que se muestra como
¿es?
Gestos circulares, palabras ambiguas
¿es?
Gestos circulares, palabras ambiguas
dolores punzantes: incertidumbre,
siempre.
Las mismas caras,
siempre.
Las mismas caras,
las mismas preguntas
las mismas sin respuestas.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Apacible es la calma, redundante como una tautología
ingerir sosiego, sembrar quietud, devolver lo que uno recibe:
regla minúscula de la vida que se hace visible en las mayúsculas cosas.
Quitarse los pesos de encima,
sentirse liviana, desnuda
aun hundida en un suéter de lana.
Contradecirse hasta el hartazgo
por fagocitar sensaciones ajenas a las propias,
por cooptar objetos que no son los de uno.
Es volverse un alguien distinto,
en el contacto, en el acto de compartir
lo bueno y lo malo, lo oscuro y lo luminoso
logran la fusión, logran la síntesis.
Y reformulamos la idea principal y ya no decimos calma
sino cuasi-calma, cuasi hombre, cuasi mujer
por estar uno de nuestros costados, anclado en la tierra
los pies firmes en el suelo y la mente libre en el aire,
volando
por estar el otro costado alienado, riendo por compromiso
besando por costumbre,
caminando sin parar,
repitiendo sin cuestionar,
respirando sin respirar.
En cierto punto, en cierto estado de las cosas
un hálito de frescura, una brisa en verano, unas brasas en invierno
vienen a dislocar al hábito,
y con éste al ser que lo habita.
Porque los hábitos se habitan, así como a los cuerpos y a los sentimientos.
Entonces el alimento es el motor,
porque tal vez todo se reduce a que
somos lo que hacemos
ó
somos lo que consumimos
(tensión)
y en nuestras decisiones y actos
se expresan cosas que van más allá de ellos,
porque estoy segura de que hablan más allá de nosotros.
ingerir sosiego, sembrar quietud, devolver lo que uno recibe:
regla minúscula de la vida que se hace visible en las mayúsculas cosas.
Quitarse los pesos de encima,
sentirse liviana, desnuda
aun hundida en un suéter de lana.
Contradecirse hasta el hartazgo
por fagocitar sensaciones ajenas a las propias,
por cooptar objetos que no son los de uno.
Es volverse un alguien distinto,
en el contacto, en el acto de compartir
lo bueno y lo malo, lo oscuro y lo luminoso
logran la fusión, logran la síntesis.
Y reformulamos la idea principal y ya no decimos calma
sino cuasi-calma, cuasi hombre, cuasi mujer
por estar uno de nuestros costados, anclado en la tierra
los pies firmes en el suelo y la mente libre en el aire,
volando
por estar el otro costado alienado, riendo por compromiso
besando por costumbre,
caminando sin parar,
repitiendo sin cuestionar,
respirando sin respirar.
En cierto punto, en cierto estado de las cosas
un hálito de frescura, una brisa en verano, unas brasas en invierno
vienen a dislocar al hábito,
y con éste al ser que lo habita.
Porque los hábitos se habitan, así como a los cuerpos y a los sentimientos.
Entonces el alimento es el motor,
porque tal vez todo se reduce a que
somos lo que hacemos
ó
somos lo que consumimos
(tensión)
y en nuestras decisiones y actos
se expresan cosas que van más allá de ellos,
porque estoy segura de que hablan más allá de nosotros.
martes, 8 de diciembre de 2015

Trasición de canto y resplandor
retumba entre retazos de agua, entre burbujas de sol.
Cielos de ciruelo sobre el paisaje de un piano blanco,
un sueño tibio
se desenvuelve en un universo paralelo de besos guardados
bajo la alfombra, en el cajón de lo postergado.
No es tan fácil olvidar, porque el cuerpo persiste en recordar
lo que no hizo, y lo que fue por su negativa,
lo que no transpiró, lo que no llegó a ingerir, lo que no alcanzó a gemir.
Y sugiere entre aires risueños que lo doble
seduce por su engaño.
lunes, 30 de noviembre de 2015
Ampara interino del infierno,
refugio interno de lo externo
acalorarse, enojarse, aliviarse y desquitarse,
en un puñado de verbos acurruco lo que fue y lo que será.
Veo reposar en el pétalo el ayer,
y veo atolondrarse en el polen el futuro.
El remanso, baja hermoso por su caudal
como remontando vuelo sobre sí mismo.
¿Qué turbulencia hay entre tanta calma? Se avecina remando,
pispeando por el rabillo,
el fulgor del amor, la anestesia sinrazón del odio,
la mirada tensa
y miente cada vez que se posa en un cuerpo.
No arruina pero mancha,
y es toda la contradicción que sucede,
que me sucede,
cuando duermo a tu lado,
porque me despierto soñando
y es el sueño de la vida, el llanto pesado atragantado que no puede salir
por una puerta sin querer abrirlas a todas.
Rezo al Dios que menos me importa, fingiendo una fe que no existe
pero que es bella por parecerlo, en esencia
y en un último trazo, tomo agua y siento el frío, adentro deshojándome,
y ella, que colisiona con el ardor de un hombre que me hace sentir viva en el afuera.
Es el coito ilimitado, es el turbulento sonámbulo movimiento de dos sexos,
de dos pieles que se distancian en simbiosis y se aproximan por el mundo viajando sobre el mar de un orgasmo inmenso.
Rojo color amor.
refugio interno de lo externo
acalorarse, enojarse, aliviarse y desquitarse,
en un puñado de verbos acurruco lo que fue y lo que será.
Veo reposar en el pétalo el ayer,
y veo atolondrarse en el polen el futuro.
El remanso, baja hermoso por su caudal
como remontando vuelo sobre sí mismo.
¿Qué turbulencia hay entre tanta calma? Se avecina remando,
pispeando por el rabillo,
el fulgor del amor, la anestesia sinrazón del odio,
la mirada tensa
y miente cada vez que se posa en un cuerpo.
No arruina pero mancha,
y es toda la contradicción que sucede,
que me sucede,
cuando duermo a tu lado,
porque me despierto soñando
y es el sueño de la vida, el llanto pesado atragantado que no puede salir
por una puerta sin querer abrirlas a todas.
Rezo al Dios que menos me importa, fingiendo una fe que no existe
pero que es bella por parecerlo, en esencia
y en un último trazo, tomo agua y siento el frío, adentro deshojándome,
y ella, que colisiona con el ardor de un hombre que me hace sentir viva en el afuera.
Es el coito ilimitado, es el turbulento sonámbulo movimiento de dos sexos,
de dos pieles que se distancian en simbiosis y se aproximan por el mundo viajando sobre el mar de un orgasmo inmenso.
Rojo color amor.
viernes, 27 de noviembre de 2015
¿De dónde nace el celo?
Busco el origen en la línea infinita de puntos. No lo encuentro
porque tal vez haya que remontarse a la búsqueda de los orígenes,
no ya del celo, que es más bien el ¿síntoma?
sino inquirirse sobre el amor,
eso es, más bien, ir por el germen del vínculo que no puede nacer nunca el celo.
AMOR
Su punto de partida está en el horizonte trasero y el celo es el hoy, el punto presente: la fotografía revelada, el dibujo pintado, la cerámica horneada.
Pero si desplazamos la vista hacia el horizonte posterior, veríamos que el sentimiento del celo es sólo una manifestación de un algo más amplio, del cual no podemos establecer un inicio.
Esa cosa indistinguible es el amor
y
el celo es un dolor, una puntada, un cortocircuito en el respirar profundo,
que corta, que pincha, como una aguja y un hilo,
se mete dentro y pudre la manzana o al menos lo intenta.
Si hay celo, hay miedo.
Un miedo egoísta, individual que compartimos todos en secreto, que nos convoca a todos los hombres y mujeres que amamos, en silencio. Es lo propio de lo propio: propio de los hombres que se ubican en su propio centro.
Dicen que el celo es la consecuencia de una causa: la de concebir a un otro como un objeto.
EL OTRO
Yo no estoy segura de saber de qué manera amo, tal vez porque en el amor se juega la libertad de no saber de qué manera ama el otro en cuestión. Esas cosas nunca las puede saber uno con claridad. Dudo de la palabra y de todo lo que ella contiene en su seno, por eso la definición universal me causa incomodidad.
Quien ama intenta hacerlo siempre de la manera más sana: de amar sencillamente, sin demasiados rollos, sin vueltas, de amar directamente. Eso es desnudarse en el amor-la ropa viene después-antes está la confianza del silencio, que es ausencia de palabra. En ese momento de parálisis temporal me di cuenta que te amaba.
Y ahora sé, que se puede procurar expresar y tratar de explicar lo inexplicable,
lo subjetivo, el fragmento de lo que el mundo dice que es el amor
sin llegar a hacerlo nunca del todo.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Lo circular y el círculo.
El abrazo, largo y aun así, lánguido
el abrazo fugaz y aun así, eterno.
El abrazo enviado desde el reducto breve.
Lo perdurable no es en función de su duración,
sino a partir de su magnitud.
El beso intenso, ese que homenajea a cada separación
de cualquier índole que ésta sea,
cada despedida inmediata e intermitente
del día que le sigue al mañana:
el de antes de dormir, el de antes de tomar un colectivo, el de antes de bañarse,
el de antes de todo, el de después de todo
el que cierra y pone coto al acto siguiente.
El amor de bienvenida,
lo circular-
el círculo.
el abrazo fugaz y aun así, eterno.
El abrazo enviado desde el reducto breve.
Lo perdurable no es en función de su duración,
sino a partir de su magnitud.
El beso intenso, ese que homenajea a cada separación
de cualquier índole que ésta sea,
cada despedida inmediata e intermitente
del día que le sigue al mañana:
el de antes de dormir, el de antes de tomar un colectivo, el de antes de bañarse,
el de antes de todo, el de después de todo
el que cierra y pone coto al acto siguiente.
El amor de bienvenida,
lo circular-
el círculo.
ríos de tinta que se escurren,
postulando lo postulado
cantando lo que estuvo narrado
ya por mil bocas y visto por mil ojos
la rutinaria charla, el enriedo clásico
de dos que se encuentran
sin alterar los resortes internos,
reproduciendo estructuras
pintando sobre un lienzo usado, sin que nadie se de cuenta.
Es como desentenderse por forzar
lo que no está ni estuvo nunca en armonía.
En el fondo, del otro lado, hay algo tapado.
postulando lo postulado
cantando lo que estuvo narrado
ya por mil bocas y visto por mil ojos
la rutinaria charla, el enriedo clásico
de dos que se encuentran
sin alterar los resortes internos,
reproduciendo estructuras
pintando sobre un lienzo usado, sin que nadie se de cuenta.
Es como desentenderse por forzar
lo que no está ni estuvo nunca en armonía.
En el fondo, del otro lado, hay algo tapado.
Se sienta a la mesa y los comensales no saben bien
qué discurso conjugar,
qué juego jugar,
es hora de negociar-dice-de sentarse a escuchar.
Se comen silencios, se devoran miradas.
Los manteles terminan manchados de blanco, de limpieza,
si se cena todos los días con el mismo hambre y se termina siempre en el mismo lugar.
En el hemisferio derecho, el día se quiebra, se rompe
endeble
y los círculos dan vueltas, y los marinos pierden su brújula,
no pueden llegar a tiempo y en su afán de rigidez,
reorganizan las mareas, revuelven proas, adelantan popas,
porque cuando se ahonda en la profundidad,
siempre se timonea sensibilidad para que ésta los lleve la superficie.
La paradoja consiste en ir por las alturas silbando por lo bajo.
Ahora el claro se vuelve más lúdico, más lúcido,
más estúpido de consciencia
más firme y atemporal.
Es la seguridad que se sobrepasa de premisas, todas válidas
todo opinable
todo escupible
por ende, todo relativo-nada objetivo,
y la seguridad se esfuma, se disipa al final del camino
se vuelve utópica, masónica, secreta.
Le cantan la juventud a los ideales.
Se mueren de vida los jóvenes ideales.
qué discurso conjugar,
qué juego jugar,
es hora de negociar-dice-de sentarse a escuchar.
Se comen silencios, se devoran miradas.
Los manteles terminan manchados de blanco, de limpieza,
si se cena todos los días con el mismo hambre y se termina siempre en el mismo lugar.
En el hemisferio derecho, el día se quiebra, se rompe
endeble
y los círculos dan vueltas, y los marinos pierden su brújula,
no pueden llegar a tiempo y en su afán de rigidez,
reorganizan las mareas, revuelven proas, adelantan popas,
porque cuando se ahonda en la profundidad,
siempre se timonea sensibilidad para que ésta los lleve la superficie.
La paradoja consiste en ir por las alturas silbando por lo bajo.
Ahora el claro se vuelve más lúdico, más lúcido,
más estúpido de consciencia
más firme y atemporal.
Es la seguridad que se sobrepasa de premisas, todas válidas
todo opinable
todo escupible
por ende, todo relativo-nada objetivo,
y la seguridad se esfuma, se disipa al final del camino
se vuelve utópica, masónica, secreta.
Le cantan la juventud a los ideales.
Se mueren de vida los jóvenes ideales.
martes, 17 de noviembre de 2015
hay sólo dos cosas que se pueden hacer ante la diferencia,
dos únicos caminos posibles
se toma uno o se toma el otro
(lo demás no existe y es pura fantasía)
cuando hay "grietas" que dividen
no hay tercios, sólo medios.
Cuando en vez de uno hay dos
la división se expresa, así, en todas sus formas
y a la diferencia se la asume y reivindica
o se la oculta y disfraza de igualdad.
Se la lucha y se la pelea,
o se la subyuga y se la aplasta.
Los unos y los otros,
vencedores y vencidos
ese es el juego que juega el mundo.
dos únicos caminos posibles
se toma uno o se toma el otro
(lo demás no existe y es pura fantasía)
cuando hay "grietas" que dividen
no hay tercios, sólo medios.
Cuando en vez de uno hay dos
la división se expresa, así, en todas sus formas
y a la diferencia se la asume y reivindica
o se la oculta y disfraza de igualdad.
Se la lucha y se la pelea,
o se la subyuga y se la aplasta.
Los unos y los otros,
vencedores y vencidos
ese es el juego que juega el mundo.
domingo, 23 de agosto de 2015
Free as a bird.
Esa certeza que desestabiliza,
esa sonrisa angustiante,
ese nudo que desata
esa felicidad que lagrimea,
ese pesar que es sentirse acompañado,
esa realidad que supera.
La soledad de la vida queda a un costado y yo me vuelvo un punto
al lado de todo aquello,
de todo eso que no puedo explicar,
que ni las palabras, ni los colores,
son tan exactas como para afirmar que
uno acepta solo el amor que cree que merece,
e inmediatamente después, un candado para que no entre ni una pizca más.
MIEDO MIEDO MIEDO MIEDO.
Aquí y allá,
aquí y allá.
esa sonrisa angustiante,
ese nudo que desata
esa felicidad que lagrimea,
ese pesar que es sentirse acompañado,
esa realidad que supera.
La soledad de la vida queda a un costado y yo me vuelvo un punto
al lado de todo aquello,
de todo eso que no puedo explicar,
que ni las palabras, ni los colores,
son tan exactas como para afirmar que
uno acepta solo el amor que cree que merece,
e inmediatamente después, un candado para que no entre ni una pizca más.
MIEDO MIEDO MIEDO MIEDO.
Aquí y allá,
aquí y allá.
domingo, 2 de agosto de 2015
Imperfecto
El peso de dos cuerpos es igual al peso de uno y uno,
alguien llora y no es el uno ni es el otro,
son los dos cuerpos
los que derraman lágrimas de sudor.
Sudor de coito, sudor de pesadumbre
malestar y ambivalencia
podredumbre
por cansarse de intentar
sentir cosas que uno no siente.
La cabeza incrustada en el corazón,
la posibilidad en cada decisión
es como una estaca clavada y se llama duda.
Alguien escribe su propia historia,
dejando a un otro al dorso
y yo quedándome de este lado de la hoja
dando vuelta de página
apostando a crear nuevas personas, nuevas relaciones.
Pensando en qué conviene y que no conviene
el amor no se mide con los parámetros de la comodidad.
La línea parte del egoísmo,
porque tres...
el tres fue siempre un número imperfecto.
alguien llora y no es el uno ni es el otro,
son los dos cuerpos
los que derraman lágrimas de sudor.
Sudor de coito, sudor de pesadumbre
malestar y ambivalencia
podredumbre
por cansarse de intentar
sentir cosas que uno no siente.
La cabeza incrustada en el corazón,
la posibilidad en cada decisión
es como una estaca clavada y se llama duda.
Alguien escribe su propia historia,
dejando a un otro al dorso
y yo quedándome de este lado de la hoja
dando vuelta de página
apostando a crear nuevas personas, nuevas relaciones.
Pensando en qué conviene y que no conviene
el amor no se mide con los parámetros de la comodidad.
La línea parte del egoísmo,
porque tres...
el tres fue siempre un número imperfecto.
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