tinta y pluma pa volar

tinta y pluma pa volar

viernes, 27 de noviembre de 2015

CELO
¿De dónde nace el celo?
Busco el origen en la línea infinita de puntos. No lo encuentro
porque tal vez haya que remontarse a la búsqueda de los orígenes,
no ya del celo, que es más bien el ¿síntoma?
sino inquirirse sobre el amor,
eso es, más bien, ir por el germen del vínculo que no puede nacer nunca el celo.
AMOR
Su punto de partida está en el horizonte trasero y el celo es el hoy, el punto presente: la fotografía revelada, el dibujo pintado, la cerámica horneada.
Pero si desplazamos la vista hacia el horizonte posterior, veríamos que el sentimiento del celo es sólo una manifestación de un algo más amplio, del cual no podemos establecer un inicio.
Esa cosa indistinguible es el amor
y
el celo es un dolor, una puntada, un cortocircuito en el respirar profundo,
que corta, que pincha, como una aguja y un hilo,
 se mete dentro y pudre la manzana o al menos lo intenta.
Si hay celo, hay miedo.
Un miedo egoísta, individual que compartimos todos en secreto, que nos convoca a todos los hombres y mujeres que amamos, en silencio. Es lo propio de lo propio: propio de los hombres que se ubican en su propio centro.
Dicen que el celo es la consecuencia de una causa: la de concebir a un otro como un objeto.
EL OTRO
Yo no estoy segura de saber de qué manera amo, tal vez porque en el amor se juega la libertad de no saber de qué manera ama el otro en cuestión. Esas cosas nunca las puede saber uno con claridad. Dudo de la palabra y de todo lo que ella contiene en su seno, por eso la definición universal me causa incomodidad.
Quien ama intenta hacerlo siempre de la manera más sana: de amar sencillamente, sin demasiados rollos, sin vueltas, de amar directamente. Eso es desnudarse en el amor-la ropa viene después-antes está la confianza del silencio, que es ausencia de palabra. En ese momento de parálisis temporal me di cuenta que te amaba.
Y ahora sé, que se puede procurar expresar y tratar de explicar lo inexplicable,
lo subjetivo, el fragmento de lo que el mundo dice que es el amor
sin llegar a hacerlo nunca del todo.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Lo circular y el círculo.

El abrazo, largo y aun así, lánguido
el abrazo fugaz y aun así, eterno.
El abrazo enviado desde el reducto breve.
Lo perdurable no es en función de su duración,
sino a partir de su magnitud.

El beso intenso, ese que homenajea a cada separación
de cualquier índole que ésta sea,
cada despedida inmediata e intermitente
del día que le sigue al mañana:
el de antes de dormir, el de antes de tomar un colectivo, el de antes de bañarse,
el de antes de todo, el de después de todo
el que cierra y pone coto al acto siguiente.

El amor de bienvenida,
lo circular-
el círculo.
ríos de tinta que se escurren,
postulando lo postulado
cantando lo que estuvo narrado
ya por mil bocas y visto por mil ojos

la rutinaria charla, el enriedo clásico
de dos que se encuentran
sin alterar los resortes internos,
reproduciendo estructuras

pintando sobre un lienzo usado, sin que nadie se de cuenta.
Es como desentenderse por forzar
lo que no está ni estuvo nunca en armonía.
En el fondo, del otro lado, hay algo tapado.



Se sienta a la mesa y los comensales no saben bien
qué discurso conjugar,
qué juego jugar,
es hora de negociar-dice-de sentarse a escuchar.
Se comen silencios, se devoran miradas.
Los manteles terminan manchados de blanco, de limpieza,
si se cena todos los días con el mismo hambre y se termina siempre en el mismo lugar.

En el hemisferio derecho, el día se quiebra, se rompe
endeble
y los círculos dan vueltas, y los marinos pierden su brújula,
no pueden llegar a tiempo y en su afán de rigidez,
reorganizan las mareas, revuelven proas, adelantan popas,
porque cuando se ahonda en la profundidad,
siempre se timonea sensibilidad para que ésta los lleve la superficie.
La paradoja consiste en ir por las alturas silbando por lo bajo.

Ahora el claro se vuelve más lúdico, más lúcido,
más estúpido de consciencia
más firme y atemporal.
Es la seguridad que se sobrepasa de premisas, todas válidas
todo opinable
todo escupible
por ende, todo relativo-nada objetivo,
y la seguridad se esfuma, se disipa al final del camino
se vuelve utópica, masónica, secreta.

Le cantan la juventud a los ideales.
Se mueren de vida los jóvenes ideales.


martes, 17 de noviembre de 2015

hay sólo dos cosas que se pueden hacer ante la diferencia,
dos únicos caminos posibles
se toma uno o se toma el otro
(lo demás no existe y es pura fantasía)
cuando hay "grietas" que dividen
no hay tercios, sólo medios.
Cuando en vez de uno hay dos
la división se expresa, así, en todas sus formas

y a la diferencia se la asume y reivindica
o se la oculta y disfraza de igualdad.
Se la lucha y se la pelea,
o se la subyuga y se la aplasta.
Los unos y los otros,
vencedores y vencidos
ese es el juego que juega el mundo.

domingo, 23 de agosto de 2015

Free as a bird.

Esa certeza que desestabiliza,
esa sonrisa angustiante,
ese nudo que desata
esa felicidad que lagrimea,
ese pesar que es sentirse acompañado,
esa realidad que supera.
La soledad de la vida queda a un costado y yo me vuelvo un punto
al lado de todo aquello,
de todo eso que no puedo explicar,
que ni las palabras, ni los colores,
son tan exactas como para afirmar que
uno acepta solo el amor que cree que merece,
e inmediatamente después, un candado para que no entre ni una pizca más.
MIEDO MIEDO MIEDO MIEDO.
Aquí y allá,
aquí y allá.

domingo, 2 de agosto de 2015

Imperfecto

El peso de dos cuerpos es igual al peso de uno y uno,
alguien llora y no es el uno ni es el otro,
son los dos cuerpos
los que derraman lágrimas de sudor.
Sudor de coito, sudor de pesadumbre
malestar y ambivalencia
podredumbre
por cansarse de intentar
sentir cosas que uno no siente.
La cabeza incrustada en el corazón,
la posibilidad en cada decisión
es como una estaca clavada y se llama duda.
Alguien escribe su propia historia,
dejando a un otro al dorso
y yo quedándome de este lado de la hoja
dando vuelta de página
apostando a crear nuevas personas, nuevas relaciones.
Pensando en qué conviene y que no conviene
el amor no se mide con los parámetros de la comodidad.
La línea parte del egoísmo,
porque tres...
el tres fue siempre un número imperfecto.

jueves, 30 de julio de 2015

Un flagelo más.

Necesito
gritar
cambiar de lado
de dirección.
Necesito
conectar en otros espacios
ampliar horizontes
un amor jovial.

Necesito  decidirme
cortar la duda de raíz
plantar bandera y definirme.
Necesito
locuras desestructurantes
para hacer de a dos. Con vos.
Necesito
un alma
porque ya tengo un cuerpo.
Necesito
que me sacudas
que me preguntes
que me sorprendas.
Necesito ponerle pimienta
a nuestro vínculo.
Ahora que lo pienso, necesito muchas cosas.

Necesito respirar,
desde lo más simple a lo más complejo
necesito que me abraces y quedarme sin aire
ME CONGELO
no me pasa, ¿por qué no me pasa?
¿Te conozco?
Parcialmente diría.

Necesito que dejemos de ser dos andróginos
que se encuentran en la noche
para empezar a conocer los días de sol,
o de lluvia
no importa.
Necesito tomarme un café con leche y ver una película tonta.
Ver arte y que no nos pongamos de acuerdo sobre si es abstracto o conceptual.
Necesito que tengamos discusiones irresolubles, pasión, juego
¡abajo la seriedad!
Necesito que se active el lado derecho de mi cerebro,
pienso demasiado
por eso quiero que nos tiremos bajo un árbol, a no hacer nada
a tomar un mate y filosofar.

Dámelo,
dame esto que necesito, es poco y es mucho
si no lo tengo vamos a morir,
 habremos sido un flagelo inútil.
Un flagelo más.

domingo, 5 de julio de 2015

Te atrapo, te capturo.


Un señuelo, hay algo oculto en cada sensación.

Te percibo y te querría adentro mío siempre que el invierno se vuelva feroz.
En los ojos, el magma atrayente me sume en mi propia lava, erosionándome como un volcán.
Sangre de amor. 
Rojo, 
carne viva. 
Látigos de turbulencia tienen en el coito su máxima expresión.
Moverse entre las lianas de esta selva madre, que se humedece de tactos certeros,
música sin melodía, 
letras sin prosa.
Te gustaba esa palabra, nos gustaba la penumbra,
para confesarnos
para desnudarnos
para despojarnos del abrigo
de las palabras y de la mirada de los otros.
Un temblor en tu cuerpo me agrieta 
y en ese hueco tu savia me crece.
La siento, te siento.
Acabando juntos una vez más.
Viene despojándose desde adentro,
viaja proyectándose hacia afuera.
Sube un amor, tiritando en una burbujita,
hasta posarse en el apoyabrazos del sillón.
Dos cuerpos, múltiples sombras.
Claridad inmediata, oscuridad oportuna.
¡Mediocre!
Medio pelo,
y un cabello entero se suelta salvaje.
Panzas llenas de sensaciones, de frecuencias intermitentes.
Necesidad de compartir,
estrategia que opta por replegarse.
 Sobre sí mismo, sobre tu mismo,
tendiendo un puente con el estímulo externo.
Respuestas.
Uniendo cabos, saltando deudas.
Pateando.
Me niego, me resisto.
Me entrego ¿me arrepiento?
Estoy segura- digo
Dudo. Contradicción,
¿superación dialéctica?
Besos y abrazos,
hostilidad y distancia.
Geografías malévolas, presentes cortos.
No me alcanza-pienso.

Busco un hilo conductor.
Capturar simétricamente un gesto,
mínimo, ínfimo
en un microsegundo diminuto
que sea capaz de condensar un macrocosmos complejo.
Imaginar lo cambiante
y edificarlo estáticamente,
que no es restarle vida
es dotarlo de eternidad.

domingo, 14 de junio de 2015

Trascender la imagen visual,
la opulencia ostentativa del mundo exterior,
acurrucarse en el mundo interior de lo amorfo e insustancial,
de la deidad a la sacralización de la belleza
encontrar lo sublime en cada respiro, en cada tacto.

Trascender los sentidos para hundirse en el sinsentido de un mundo que nos supera
y despegarse de la consciencia en el presente, mirando el sinfín
donde el horizonte se vuelve un punto ajeno
ansiando lo imposible
arraigando los pies en la tierra
amarrando el continuo unilineal camino del tiempo.