tinta y pluma pa volar

tinta y pluma pa volar

domingo, 18 de noviembre de 2012

Te libero porque te siento presa por estos momentos.

Mutar para ser mejor.
Y me convierto en anfibio.. Un reptil que se introduce en el mundo existencialista.

Una víbora que se arrastra por los periplos del pasado, que anda por pantanos, que está construyendo su libertad. Que pro-yecta y e-yecta.
Y contemplaremos la obra de arte, dejando atrás todo el veneno. Olvidándonos que hoy es domingo, que es domingo y que llueve.
Aplaudamos para dormirnos, que para cuando despertemos la circunferencia cíclica volverá a ser profecía próxima a cumplirse.


viernes, 16 de noviembre de 2012

Once. 
Cambias demasiado rápido para mí, y no puedo seguirte el paso...
 Quizás si fueras más lento, podría ver que estás sólo diciendo mentiras.
Me reubico ante el cielo imponente que da la impresión de que va a devorarme de un momento a otro.
Me siento absorta en la acústica de la ciudad. El intermitente ruido sonoro me acelera el pulso. Hasta hay momentos en los que el paro cardíaco se enarbola como una real posibilidad.
Todo sucede en esta ciudad. Ciudad que conmueve, que camina. Ciudad que es testigo de cada encuentro.
Ciudad que almacena fiel tantas historias como habitantes.
Pero yo quiero guardarme un poquito más las frases, aunque para eso necesito más bolsillos.

Porque es el hombre un ser vacío si carece de un tesoro propio. "Lo mío, es mío" pensó un egoísta una vez.
La vida se presenta como un cuento. Una historia que es mejor que sea contada con fragmentos y no desnudada por completo en un papiro. Dicen que en la huerta del jardín, el amor se cosecha mejor si crece al lado un tomate. Porque si me apagase mañana,  no quiero guardarme una sola gota de imaginación.
(Hacía tiempo ya que no tenía un viernes de éstas características..)



Libertad, es la consecuencia de la liberación
Liberación, es el desprender de las opresiones.
Opresión, son las alas que carecen cuando no hay libertad.

Y así, en un triángulo, elaboré las conclusiones que me llevaron a trazar líneas; nuevas, curvas, rectas.
En las que estamos los dos, pero en caminos paralelos.
Sin tocarnos, como un halo que envuelve un cuerpo, invisible como el aire, denso como la humedad.

Nos dimos cuenta que sólo somos seres humanos en la condición de carne y hueso. Que somos caníbales de la comunicación. Atroces y despiadados cuando desaparece la honestidad.
La barrera se impone erguida entre nosotros, seres extraños.
Ahora vivo para mí. Vuelvo a escribir, vuelvo a estar sedienta de aquel mundo que gélido se paralizó en estos meses. Recobremos el placer. 

Comprendí que construir no implica avanzar con eficacia sin importar lo que no está funcionando, sino que es un proceso tan complejo que a veces puede hacernos retroceder casilleros para volver a los cimientos de una casa. Estamos dándole fuerza a este rascacielos.
¿Y qué importa si padecemos el esfuerzo de reubicar cada uno de nuestros ladrillos? El puerto que nos espera, podría ser mejor..
Te propongo perdernos en un velo dadaísta porque lo que pesa es insano, nos encorva el tiempo, nos agita.
El futuro da miedo, si no lo entendemos como el presente.
En cada segundo hay futuro. No es necesario pensarlo, porque él simplemente está.
Y aunque no nos acordemos que existe en el ahora, se esfuma en el después.

domingo, 14 de octubre de 2012

Como tantos otros, yo también estoy anhelando Iruya. El ensueño en las alturas, el silencio de las montañas, las subidas cuando todo parece una bajada. Un mirador para ver desde allí, ajena a todo. Hoy es sólo un recuerdo, como también una cuenta regresiva que va hacia adelante.
Que odio la ciudad, eso ya lo sabía. El lugar donde el lado oscuro de los seres acrecienta su sombra y se proyecta en su totalidad sobre mi. Me cubre como un manto.
En el fondo, me regocijo y degusto sorbos largos de café. Le pongo azúcar por demás, para ver si me endulza así el alma. Pero no hay caso.. Sigue amargo, como el paisaje sin color que se esparce a pesar del sol radiante que me quema la piel. Siguen faltandome abrazos. El vacío no se logra llenar con ningún plástico material. Miro a mi alrededor y no encuentro emprendimiento digno en el cual depositar las escasas ganas que quedan ya. El movimiento es una tortura. El estatismo es aún peor.
Necesito conseguir un prospecto que me recete la cura de este mal.   


Me desperté evocando la inolvidable sucesión de hechos que atormentanme desde aquel día. 
Sus caras se presentan taimadas, maliciosas, con hambre de dolor.
No hay nada peor que la esperanza cuando se quiere cerrar un capítulo, porque ella está para alimentar la chispa a merced de un fuego incierto. No siempre es bueno tener esperanza, porque nos deja la puerta entreabierta y no nos permite estar seguros del no. Y así es como me encuentro flotando en el quizás.  Sobrevolando un tal vez. Esperando desde el no, me desvivo por un si.
Manejan los hilos de esta telaraña, tejen enriedos que se hacen difíciles de solventar.
Que pase todo esto, para que vuelva a descansar en paz, para que amanezca con la pereza de permanecer 5 minutos más en la cama y no con el insomnio de una injusticia.

La tristeza sabe peor de lo que creía.

sábado, 13 de octubre de 2012

Tomo un pincel, un trozo de tela, me empapo de témperas.
Agarro un libro, me hundo en sus hojas.
Subo el volúmen, me ahogo en gritos.
Toco algún acorde, afino mis cuerdas.
Y súbitamente me acuerdo que todavía hay mugre debajo de la alfombra.
De que el dolor no se va,
que aunque salga a tropezarme con el sol, 

el dolor sigue ahí.

jueves, 11 de octubre de 2012

Hasta siempre.

Dijo un sabio una vez que uno sólo conserva lo que no amarra.
¿Y si te dejo volar?
Me temo que no funcione.
Últimamente dejo todo caer, desde las lágrimas hasta los pantalones.
Y se me hace imposible por estos días, pensarme ajena a esta masa de gente que dentro de unos días te va a invadir con esos acentos que tanto olor tienen a esta ciudad. Cómo me gustaría tener el privilegio de quitarme una mosca de la cara. La misma mosca que antaño maldije por no dejarme almorzar tranquila, hoy sin duda sería bienvenida a mi mesa.
Es duro ver cómo todos materializan un sueño que pudo haber sido también el mio.
Una de cal y veinte de arena, y así el deseo desprendido en un río del sur llega a la catarata y se pulveriza cayendo cuesta abajo.
Vislumbro un duelo que parece ser
 eterno.
Mi luz se apaga. Quedo perdida dentro de mi propia oscuridad.
Me estoy secando por vos. Poco a poco me marchito por dentro.
Si tan sólo pudiera regarte con unas poquitas lágrimas, creceríamos juntos.. Otra vez.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Hay dos polos, dos mundos simultáneos que nos enfrentan en dos líneas paralelas.
El anhelo culmina negativo y sin comprender su razón, lo suelto en un río imaginario.

Así, lo ideal se aleja de lo real. La rutina de los planes preparados se hace cenizas y florece la liberación en la utopía de una cumbre desde la que se ve un cielo estrellado. Entre un octubre que anticipa aniversario, las melodías no hacen más que susurrarme injusticias. Sospechas descaradas me llenan de insomnio. Y la incertidumbre se hace presente ante mí para golpearme violentamente la cara y atormentarme de inciertos.
Las asignaturas pendientes titubean en un precipicio mental. Las ganas se agigantan y los abrazos de los seres queridos se tornan el requerimento calórico que a mi cuerpo le hace falta para seguir.
¿Volveré alguna vez? Para andar descalza por tus suelos. Para sentir otra vez el olor fértil de una tierra que vale la pena. Para tomar un mate cocido en esas mañanas de calor abrasador. Para tomar un vino en las noches frías de montaña. Para hablar de azúcar, para filosofar un rato. Para llorar porque si, para simplemente llorar ¿por qué no?
Para inundarme de emociones sin nombre. 

Es como un tren que se va, una oportunidad futura que ya parece añeja.

Vos, un pueblo perdido que encontré de casualidad.
Yo, un ser más de este planeta que se muere por verte.
Se consume la nicotina y sigo sin respuestas.



miércoles, 22 de agosto de 2012

Preciso tiempo,
necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

domingo, 12 de agosto de 2012

Seres extraños.

No sé si me habrás visto en alguna reunión.
Soy la que está sentada sola en el sillón. 

No te preocupes cuando te parece verme mal.
Nada más estoy pensando,

que nada más estoy pensando,
cómo cambiar el mundo.

Y cuando duermo boca abajo sueño

que la mente se va a jugar por allá, dejando el cuerpo atrás, no la puede alcanzar.
Cuando me acuesto miro el techo y pienso 
que hay parte de mi que yo no soporto más
pero no importa, el tiempo está para cambiar 
y empezar a dar amor de nuevo.
Y empezar a dar amor y a recibirlo, si estás dispuesto a darlo.
Y empezar a ver mejor qué están buscando esos seres extraños.

Me siento sincera, y tanto que nunca puedo bailar cuando no la está escuchando el corazón. 

Si me ves por la calle seguro que voy cantando,
golpeando las manos, revolviendo el aire, haciendo redoblar el pecho.
Y cuando duermo boca abajo sueño 

que la tierra no está repartida entre los que tienen más poder, 
esto es un ajedrez. 
Cuando me acuesto miro el techo y pienso 
que hay una cosa que yo nunca te conté, 
cuando me quedo sola a veces pienso en vos 
y en empezar a dar amor de nuevo.
Y empezar a dar amor de nuevo ..
Y empezar a dar amor y a recibirlo, si estás dispuesto a darlo.
Y empezar a ver mejor qué están buscando esos seres extraños.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Se fue Julio, con tu nombre.

La gente se equivoca porque cuando tiene un problema siempre trata de comenzar a resolverlo desde el nudo del asunto. Por lo que al beve lapso de intentar ávidamente solucionarlo, nos cansamos por ser demasiado grande el esfuerzo, y lo abandonamos, así sin más. El truco, me dijeron, es empezar por lo más simple. Las cosas más sencillas.

Qué fácil es decir adiós. Qué fácil es darle la vuelta a la página, comprarse una lapicera nueva y empezar a escribir un nuevo capítulo, en una hoja blanca, dejando que la tinta se desenvuelva libremente, quitándose la presión de todas las palabras anteriores. 
No nos dimos ni una charla, menos un abrazo o un beso.
Te fuiste. Sin avisar. Pero dejando un arsenal de excusas.
Te fuiste, como un hombre al trabajo por la mañana o una ama de casa a hacer las compras.
A diferencia de ellos.. nunca más volviste.
Y yo sé que el tornillo ya está demasiado ajustado y que imposible es  que la tuerca se desafloje.
Ahora sos un capullo rodeado de otros pétalos, florecés en otra primavera. Lejos de mi jardín

y nuestra amistad se marchita cada día un poquito más.
Y vos estás cada día más linda, más radiante 

y yo te veo casi intocable, como perteneciente a otra estratósfera.
La indiferencia es lo único que hay entre nosotras. Que como un cuchillo, hace que sangre el corazón- ése que no late, hecho de un material invisible a los ojos. Ni siquiera una mirada quedó. El tarro se vació por completo. Sólo aire hay en su interior. Pero es un aire tan potente que me asfixia.

Antes de darnos cuenta que extrañamos a alguien.
Lo odiamos simplemente porque se fue.
Te quiero por los años que se fueron

(pero te detesto por la hipocresía)

Un paisaje que construye tanto, que dice tanto de vos.

-Un paisaje que construye hacia arriba,
que dice tanto de vos.
Un paisaje que quema,
hasta que ardan las llamas.
Todo empezó ahí,

en ese valle.
Y hoy a casi un año,
todavía no terminó.-

viernes, 3 de agosto de 2012

Tendida boca arriba, me recorría con sus vértices el miedo.
Me arropaba, me daba vértigo, refugio, y después me abandonaba.
Miedo al tiempo, 

a lo efímero, 
a la mortalidad, 
a la ausencia.

Miedo al día a día.