tinta y pluma pa volar

tinta y pluma pa volar

sábado, 13 de octubre de 2012

Tomo un pincel, un trozo de tela, me empapo de témperas.
Agarro un libro, me hundo en sus hojas.
Subo el volúmen, me ahogo en gritos.
Toco algún acorde, afino mis cuerdas.
Y súbitamente me acuerdo que todavía hay mugre debajo de la alfombra.
De que el dolor no se va,
que aunque salga a tropezarme con el sol, 

el dolor sigue ahí.

jueves, 11 de octubre de 2012

Hasta siempre.

Dijo un sabio una vez que uno sólo conserva lo que no amarra.
¿Y si te dejo volar?
Me temo que no funcione.
Últimamente dejo todo caer, desde las lágrimas hasta los pantalones.
Y se me hace imposible por estos días, pensarme ajena a esta masa de gente que dentro de unos días te va a invadir con esos acentos que tanto olor tienen a esta ciudad. Cómo me gustaría tener el privilegio de quitarme una mosca de la cara. La misma mosca que antaño maldije por no dejarme almorzar tranquila, hoy sin duda sería bienvenida a mi mesa.
Es duro ver cómo todos materializan un sueño que pudo haber sido también el mio.
Una de cal y veinte de arena, y así el deseo desprendido en un río del sur llega a la catarata y se pulveriza cayendo cuesta abajo.
Vislumbro un duelo que parece ser
 eterno.
Mi luz se apaga. Quedo perdida dentro de mi propia oscuridad.
Me estoy secando por vos. Poco a poco me marchito por dentro.
Si tan sólo pudiera regarte con unas poquitas lágrimas, creceríamos juntos.. Otra vez.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Hay dos polos, dos mundos simultáneos que nos enfrentan en dos líneas paralelas.
El anhelo culmina negativo y sin comprender su razón, lo suelto en un río imaginario.

Así, lo ideal se aleja de lo real. La rutina de los planes preparados se hace cenizas y florece la liberación en la utopía de una cumbre desde la que se ve un cielo estrellado. Entre un octubre que anticipa aniversario, las melodías no hacen más que susurrarme injusticias. Sospechas descaradas me llenan de insomnio. Y la incertidumbre se hace presente ante mí para golpearme violentamente la cara y atormentarme de inciertos.
Las asignaturas pendientes titubean en un precipicio mental. Las ganas se agigantan y los abrazos de los seres queridos se tornan el requerimento calórico que a mi cuerpo le hace falta para seguir.
¿Volveré alguna vez? Para andar descalza por tus suelos. Para sentir otra vez el olor fértil de una tierra que vale la pena. Para tomar un mate cocido en esas mañanas de calor abrasador. Para tomar un vino en las noches frías de montaña. Para hablar de azúcar, para filosofar un rato. Para llorar porque si, para simplemente llorar ¿por qué no?
Para inundarme de emociones sin nombre. 

Es como un tren que se va, una oportunidad futura que ya parece añeja.

Vos, un pueblo perdido que encontré de casualidad.
Yo, un ser más de este planeta que se muere por verte.
Se consume la nicotina y sigo sin respuestas.



miércoles, 22 de agosto de 2012

Preciso tiempo,
necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

domingo, 12 de agosto de 2012

Seres extraños.

No sé si me habrás visto en alguna reunión.
Soy la que está sentada sola en el sillón. 

No te preocupes cuando te parece verme mal.
Nada más estoy pensando,

que nada más estoy pensando,
cómo cambiar el mundo.

Y cuando duermo boca abajo sueño

que la mente se va a jugar por allá, dejando el cuerpo atrás, no la puede alcanzar.
Cuando me acuesto miro el techo y pienso 
que hay parte de mi que yo no soporto más
pero no importa, el tiempo está para cambiar 
y empezar a dar amor de nuevo.
Y empezar a dar amor y a recibirlo, si estás dispuesto a darlo.
Y empezar a ver mejor qué están buscando esos seres extraños.

Me siento sincera, y tanto que nunca puedo bailar cuando no la está escuchando el corazón. 

Si me ves por la calle seguro que voy cantando,
golpeando las manos, revolviendo el aire, haciendo redoblar el pecho.
Y cuando duermo boca abajo sueño 

que la tierra no está repartida entre los que tienen más poder, 
esto es un ajedrez. 
Cuando me acuesto miro el techo y pienso 
que hay una cosa que yo nunca te conté, 
cuando me quedo sola a veces pienso en vos 
y en empezar a dar amor de nuevo.
Y empezar a dar amor de nuevo ..
Y empezar a dar amor y a recibirlo, si estás dispuesto a darlo.
Y empezar a ver mejor qué están buscando esos seres extraños.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Se fue Julio, con tu nombre.

La gente se equivoca porque cuando tiene un problema siempre trata de comenzar a resolverlo desde el nudo del asunto. Por lo que al beve lapso de intentar ávidamente solucionarlo, nos cansamos por ser demasiado grande el esfuerzo, y lo abandonamos, así sin más. El truco, me dijeron, es empezar por lo más simple. Las cosas más sencillas.

Qué fácil es decir adiós. Qué fácil es darle la vuelta a la página, comprarse una lapicera nueva y empezar a escribir un nuevo capítulo, en una hoja blanca, dejando que la tinta se desenvuelva libremente, quitándose la presión de todas las palabras anteriores. 
No nos dimos ni una charla, menos un abrazo o un beso.
Te fuiste. Sin avisar. Pero dejando un arsenal de excusas.
Te fuiste, como un hombre al trabajo por la mañana o una ama de casa a hacer las compras.
A diferencia de ellos.. nunca más volviste.
Y yo sé que el tornillo ya está demasiado ajustado y que imposible es  que la tuerca se desafloje.
Ahora sos un capullo rodeado de otros pétalos, florecés en otra primavera. Lejos de mi jardín

y nuestra amistad se marchita cada día un poquito más.
Y vos estás cada día más linda, más radiante 

y yo te veo casi intocable, como perteneciente a otra estratósfera.
La indiferencia es lo único que hay entre nosotras. Que como un cuchillo, hace que sangre el corazón- ése que no late, hecho de un material invisible a los ojos. Ni siquiera una mirada quedó. El tarro se vació por completo. Sólo aire hay en su interior. Pero es un aire tan potente que me asfixia.

Antes de darnos cuenta que extrañamos a alguien.
Lo odiamos simplemente porque se fue.
Te quiero por los años que se fueron

(pero te detesto por la hipocresía)

Un paisaje que construye tanto, que dice tanto de vos.

-Un paisaje que construye hacia arriba,
que dice tanto de vos.
Un paisaje que quema,
hasta que ardan las llamas.
Todo empezó ahí,

en ese valle.
Y hoy a casi un año,
todavía no terminó.-

viernes, 3 de agosto de 2012

Tendida boca arriba, me recorría con sus vértices el miedo.
Me arropaba, me daba vértigo, refugio, y después me abandonaba.
Miedo al tiempo, 

a lo efímero, 
a la mortalidad, 
a la ausencia.

Miedo al día a día.

sábado, 28 de julio de 2012

Su boca decía algo, pero su mirada, otra.
De sus ojos emanaba un aire que enturbiaba todo el ambiente.
Se buscaba en cada recoveco y se perdía en cada esquina. Luego s
e reencontraba en su soledad. 
Sus abrazos eran de aire y se esfumaban cada vez que se iba lejos de mí.
Mis sobrenaturales esfuerzos tenían el único fin de entenderla.
Un buen día me sentí de lleno en el corazón del asunto: su egoísmo alcanzaba tal punto que le entorpecía la existencia.
No podía formular preguntas que no la incluyeran en la respuesta. Era incapaz de abrir sus oídos y escuchar desinteresadamente. Caminó kilómetros y kilómetros sobre un arsenal inmenso de mentiras. Se autoenagañaba y creía que también lo lograba con los demás.
Reprimía a la bestia que trataba ávidamente de aflorar por entre su ser. 

Y aunque suponía que la escondía con habilidad, toda la gente se daba cuenta del oscuro secreto. Pues su intensa pestilencia alborotaba la tranquilidad.

Arrojar las máscaras al vacío sería una buena idea.

miércoles, 25 de julio de 2012

Hay libertades que atan y nudos que liberan.


¿Cómo te sentís? Catártica

Cuando uno piensa en lo que hizo, en lo que no
en lo que tiene, en lo que no
en lo que quiere, en lo que no
en las metas, en los objetivos cumplidos, en los intentos dados,
en los aciertos, en los equívocos, 
en el tiempo que está, en el tiempo que se fue, en el tiempo que vendrá
en la música, en el amor, en las personas
en las huellas, en las marcas indelebles de la piel
en los viajes, en el camino recorrido, en las rutas por recorrer
en la fantasía, en lo abstracto, en lo que siente, en la intuición
en las señales, en el destino
en la paz, en la tranquilidad
en las lágrimas derramadas, en las sonrisas liberadas
en lo que es, en lo que le gustaría ser y en lo que no es.
Uno piensa en la vida.

Su vida.

domingo, 22 de julio de 2012

La mente se libera en cualquier parque de la ciudad, a cada bocanada de viento fresca que se infiltra en mi boca matutina todavía vestigiosa de dentífrico.
Menos es más. Y mejor que de esta miel falte y no que sobre..
Son los pájaros que cantan que la pureza está en los detalles, que en ellos reside la verdad. Escondida en lo simple, en lo cotidiano, en el rincón: a la vuelta de la esquina. Así fue que de crudo a cocido se cocinaron las palabras en esta salvaje cacería. Un día sangre, otro día azúcar. Un día portugués, otro día brasileño.
Todo se vale en esta rueda que nunca para de girar.

viernes, 20 de julio de 2012

La misma imagen repetidamente: yo hecha metáfora me convierto en una habitación.
La habitación soy yo. Yo soy la habitación.
En ella, nada se ve. Todo está oscuro. No hay luz ni ranura alguna por la que se filtre un mínimo rayo de sol.
Pero, de repente, irrumpe en la oscuridad más profunda alguien con su encendedor.
Su llama, logra iluminar 
apenas un pedazo de esa habitación; no toda.. 
Ahora, con esa pequeña llama se ve algo.
Y como ese algo es lo único que vemos, lo confundimos con el todo.
Estamos convencidos; y por eso creamos convicciones y nos aferramos a ellas: nos mentalizamos de que conocemos toda la habitación.
La nada y el todo. El todo y la nada.

Me pregunto si yo, que soy esa habitación me conozco entera. O si, por lo contrario, creo que me conozco toda, cuando en realidad lo único que recorrí es una parte del todo.
Yo creo que nunca se termina de conocer a una persona. Ni siquiera a uno mismo.

Cuánto deseo volver a mi eje..
Cuánto deseo encontrarme, aunque odie perderme.
Porque lo lindo de perderse es justamente eso: encontrarse..

Cuántas veces hablo del tiempo..

Aquí, me reporto desde lo más abstracto de mi mundo, con las ganas en ebullición de escribir, con la mente ahora calma, con la espalda dolida, con el corazón hecho pedazos, con mis ojos acuosos, con mi boca que aún trata con café de quitarse aquellas santas cucharadas de la abuela malévola.
Se torna difícil discernir cuando no hay ninguna luz: la claridad se esfuma y pasa a ser una ficción.
Al menos, queda una llama, una especie de ángel que alumbra el camino, ofuscado y estorbado no más que por uno mismo.
Primero una, después la otra y como si no fuese suficiente una tercera, y luego una cuarta (y hago un freno porque así lo desea mi voluntad, no porque carezca de argumento) Cuando las personas se alejan reiteradamente de uno, vez tras otra, es el momento de asumir que el problema está en uno, no en los demás. Sin embargo, reconocer ésto no es lo dificultoso del asunto.. lo complejo es hallar la salida que nos lleve a buen puerto: hablar. Es muy sencillo desterrar un problema y catalogarlo como resuelto, simplemente haciéndolo a un lado, 
e ignorándolo con indiferencia.
Gran problema del siglo XXI es la comunicación. En una era en la que parece que todo avanza, mejora, progresa; menos la charla, el diálogo, las palabras, que a la inversa, lejos de asimilar y adoptar formas más sanas, honestas y fluidas; se retrae y atrasa de la tecnología que todo lo puede. Toma distancia de todo y no prospera.
¿Por qué es tan complicado comunicarnos entre nosotros? Callar es siempre lo más fácil, no presupone esfuerzo alguno. ¿Qué pasa que nos damos mutuo miedo, que no podemos decirnos las cosas sin que adquieran un carácter agresivo, violento, turbante? ¿Dónde quedó la crítica constructiva? Acá estoy yo, soy un ser humano de piel y hueso que necesita expresarse. Manifestar lo que siente.
Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro. Y no hay peor forma de morir. El árbol muere, sus hojas mueren, el tronco muere, pero la raíz no muere. Hay un mal que aqueja a esa planta de ramas enredadizas que es el hombre, el egoísmo. He aquí de donde surgen y provienen la mayor parte de sus fallos. La obstinación genera individualismo, lo alimenta, lo acrecienta hasta que se torna una enorme bola de nieve que, cuando nos dimos cuenta, va rodando colina abajo, arrasando con cualquiera que se interponga en su camino. 
Yo fui ese árbol. Soy ese árbol torcido.
Pero ahora quiero limpiar de mi savia lo impío de ese mal.
No quiero alejarme del bosque, ni que el bosque se aleje de mí.
Quiero cambiar y que el bosque cambie conmigo.
Que no me talen de mi lugar.
Que me perdonen si ocupo con mi copa de hojas más lugar que el debido.
Dicen que nunca es tarde para volver a empezar.