tinta y pluma pa volar

tinta y pluma pa volar

lunes, 11 de abril de 2011

Apática.



¿Qué es eso que le pasa? Vacíos, números, cifras. Necesita un buen abrazo, un abrazo a tiempo, que la salve y le llene el vacío, que la haga sentir única. Inmensidad de falsedad. Le contagiaron aquella sensación de la molestia que da estar rodeada de gente. Caras todo el tiempo, personalidades incoherentes. Te dan una sonrisa, pero vaya a saber uno qué es lo que piensa esa dulce cara. Tantas personas cansan. Como todo exceso. Inmersa en la psicología dañina, tiene la sensación de actuar un permanente rol en su vida. Es la actriz de su propio film. Una extranjera en su planeta, en su silueta. Ser el payaso de todos. Hacer reír a todos para que no se aburran. Soy realmente yo esa o es algún fragmento mio el que quiere caerle bien a todo el mundo? A veces no se le cae bien a todo el mundo, ni todo el mundo te cae bien. Y es repugnante acercarse a alguien sin conocerlo. Yo misma lo hice. ¿Quién dijo que no se puede cambiar de parecer rápidamente? Ella lo ve desde su perspectiva, desde su propio ángulo. Hay algo mal en su interior, en su mente.  La buena gente no existe a pesar de que escucha una canción que le comenta lo contrario. Las posibilidades de leer esto un tiempo después y no estar de acuerdo son muy grandes. Pero ahora es fría, helada. Y no quiere ser positiva, por una vez en su vida va a tratar de ser ella misma, dejando ese papel imperfecto de lado. La aceptación es una etapa mutua, entre el propio y el otro. Supone que nadie entiende este lenguaje ni sabe a lo que se refiere; y le gusta porque así se siente un poco más libre. Va a dormirse temprano. Se bañó. Mintió suavemente, y se creyeron sus mentiras. Lo tiene planeado, como toda su puta vida. Muchas otras cosas que no le gustan, ni un poco. Mañana será otro día, aunque no pinte muy bien. Y ahora voy a dejar de hablar en tercera persona. Yo, yo, Ilenia, la del nombre raro que nunca entienden cuando lo escuchan por primera vez, siento que no conozco a nadie, y mucho menos a mí misma. Que todos los que están conmigo son sólo hombres y mujeres sin significado alguno para mí, ni yo para ellos. Es todo ajeno a mi persona. No soy partícipe de nada. Lo veo todo desde afuera, como un objeto. No siento amor, por lo menos, no hoy. No sé cómo será la vida de las demás personas, pero en lo personal, la mía es una montaña rusa de subidas y bajadas. Y estoy un poco cansada de que así sea. Poca estabilidad. No tengo motivos aparentes para estar así, y nunca antes me había sentido de esta forma, tampoco, pero hoy aprendí que tengo enmascarado un problema, que yo misma desconozco. Que es la raíz de todos mis males. Daría todo por podar mis problemas, en realidad, no todos sólo este, el que se esconde,  que me hacen actuar de una u otra forma. Sé que nadie va a leer esto, probablemente, pero estoy adoptando la costumbre de escribir a modo de terapia. Estuve toda la tarde al pedo y no quiero ni puedo estudiar psicología. Mi cabeza está en otro foco. No quiero tener gimnasia mañana, entre otras cosas. Como tampoco quiero pisar la ICANA. No me siento bien en ningún lado más que en mi oscuridad.  No quiero desear nada, prácticamente no lo hago. POR UN DÍA, me gustaría ser un vegetal, sin obligaciones, sin horarios, ni tareas. Hacer lo que la savia me indique. Estar tirada todo el día en la cama, si es lo que quiero o tomarme un avión hacia algún destino de otro continente. Pero claro, no se puede por tal o cual motivo, nunca se puede. Lo que quiero está muy lejos de lo que puedo. Siempre es así. Y hace tiempo que no me conformo, quizá con nada. No me viene bien ningún chico, no me viene bien ningún cuerpo, ningún chiste, ninguna forma de ser, ningún estilo, ninguna actividad, ningún horario, ningún amigo, ningún día, ninguna materia, ningún nada. No sé quién soy, tengo un documento pero no tengo identidad. Estoy como varada en un punto nulo, sin dirección ni sentido. No hay corriente alguna que me de impulso para seguir. Quiero vestirme de nada, escuchar música de algún lugar desconocido. Hacer de todo. No ir al colegio. No ver a nadie. Dejar de ser bipolar. Aclarar todas las dudas que tengo conmigo misma, para después hacer lo mismo con los otros. Alejarme de esta sociedad. Ser náufraga. Necesito tiempo para mí, para este cuerpo y esta soledad. 

Los ojos son la ventana del alma.


Hay miradas que van más allá
que los ojos con que miran.
Miradas que pueden penetrar
muy dentro de nuestras vidas.

Hay miradas que pueden arropar
de ternura nuestras almas.
Hay otras que parecen congelar
nuestros sueños y esperanzas.

Hay miradas que parecen reclamar
esas cosas que se callan,
que al mirarnos parecen arrancar
las verdades más calladas.

Hay miradas que de verlas nos elevan
a un mundo más allá de la gloria.
Hay otras que sin decir palabras 
son calladas declaraciones de amor.

Y hay otras miradas como mirada
que reverdecen las hojas más secas,
que bañan de luz los corazones apagados
y de estrellas las noches de tormenta.

Hay miradas que esconden lo pasado,
así quedando en pie el silencio acordado.
Hay miradas que incitan los momentos ardientes
y concluyen el momento con mariposas en el vientre.
 
Te miro. Me mirás. Te miro. Te miro.
Me mirás. Te miro. Me mirás.
Nos miramos. Y quién sabe después lo que quisimos decir?

domingo, 10 de abril de 2011

Ser.

la nada, ¿qué es?
la nada no existe

o
¿la nada es el todo?
¿el todo es la nada?
¿a caso somos nada?

o
¿somos todo?

todos, todo
y nada

domingo, 3 de abril de 2011

Introspección y reflexiones de un día lluvioso.


 ¿Quién otorga una respuesta a cada decisión
                                                   sin repercusión alguna?
¿Quién valora el tiempo para tomarla?
¿Qué fuerza queda tras la coherencia?

Mares de supuestos en los que me ahogo antes de hablar de lo que pienso,

 y en la duda, naufragando permanezco sin remos ni orientación.


¿Quién ilumina el camino de dos pensamientos?
¿Quién patrocina un dolor anunciado?

 Sigo anegando en medio del océano,

 no hay puerto cercano, no hay viento que me mueva.


¿Qué aliciente sería querer vivir, 
y si respiro cuando muera..                                                                                  quién me dice que vuelva a sentir?



sábado, 2 de abril de 2011

Felicidad, depresión.


Ciertos días amanezco muy  triste. Es que a veces siento que el mundo se complota en mi contra. Otros, irradio luz y sonrisas. Pero a veces, sólo a veces, tengo la impresión de que el trastorno alimentario está latente en cada una de mis células y que nunca va a dejar de acecharme hasta el resto de mis días. Que estoy obsesionada con ser flaca. Que soy una estúpida superficial, y que me encantaría demasiado no serlo.
Cuando camino por la calle o estoy en un colectivo, observo detenidamente a las demás mujeres a mi alrededor. Y pienso.. hago sofisticadas deducciones.. para discernir cuántas de ellas estarán pasando o habrán pasado por lo mismo que yo. Por alguna razón puedo reconocerlas, es que hay algo delatante en sus (nuestras) miradas; que aunque se trate de ocultar, sale a la superficie. La forma de divisar las demás cosas, a las otras personas, la personalidad en sí. Todo. En otras ocasiones hago lo contrario. Admiro a aquellas que gozan de la naturalidad de los kilitos de más o de algún que otro granito chispoteándoles la cara. Quiero que quede claro que no estoy hablando de feminidad, porque a todas las damas les gusta verse lindas. Hago referencia a la obsesión para con el peso, con la comida. Algo que sólo aquellas que lo viven, entienden la profundidad del tema cuando digo que te consume por dentro hasta llenarte de amargura, dándole a tu vida un vuelco rotundo de 180 grados. Succionando más que grasa, la alegría y la luz propia de nuestro ser. Cuando empecé con todo esto, creí que era un asunto que podía manejar, pero con el tiempo fue creciendo hasta escurrirse de mis manos y alojarse en mi vida cotidiana. Y a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que son muchas más de las que pensé, las que también están metidas en toda esta gran mierda. Un deseo: ojalá algún día la sociedad deje de ser tan materialista y deje de depender tanto del aspecto físico, que no digo que no sea importante, para nada; de lo que hablo es de poder ir a cualquier local de ropa, ya sea Complot o o al Bolishoping y encontrar fácilmente un talle para alguien que no es gordo pero que tampoco es ultra escuálido, y que si está el número de talle requerido, que éste no sea un engaño o falso. Cosas imposibles.. ¿no? Noches que me pregunto la típica ¿por qué a mí? Y después entiendo que es mi forma de manifestar algo que no pude dejar en palabras, algo que callo o callé. No se lo deseo ni a mi más cruel enemigo, que hoy por hoy soy yo. Si pudiera volver el tiempo atrás, lucharía con uñas y dientes para revertir todo esto.
Así, junto con otras circunstancias causan en mí un cóctel de inmensa tristeza. Que no me deja salir de la cama, y mucho menos de mi casa. Me vuelve antisocial. Me dan ganas de escuchar canciones que me auto destruyen y llorar hasta deshidratarme.
Una especie de enferma en idear dietas y salud; que le tiene terror a un simple artefacto como lo es la balanza. Una maníaca perseguida que no recibe el amor que tanto le gustaría o mejor dicho que necesita. Dentro de mí hay una voz que me susurra que sólo el amor me puede curar. Hasta entonces..

"All I need is love" 

viernes, 1 de abril de 2011

A continuación: cómo ahogarse en un vaso de agua.

"Hace muchos años, en plena carrera espacial, los Estados Unidos y la Unión Soviética se esforzaban por ser los primeros en llegar a la Luna. La vanidad, el reconocimiento mundial, el prestigio científico y el presupuesto  de la NASA y su equivalente ruso estaban en juego.
La tecnología era por supuesto la clave. Tecnología y desarrollo al servicio de cada problema, de cada detalle, de cada situación que, con seguridad, se iba a presentar o que imprevistamente podía llegar a presentarse; sobre todo de cara a los efectos de la ausencia de la gravedad y a los demás factores de la vida en el espacio.
La experiencia conllevaba dos grandes pasos, comunes a toda exploración científica: primero, hacerlo posible y, segundo registrarlo todo. Dado que la informática no contaba todavía con microchips, era esencial que los astronautas realizaran registros exactos en vivo y por escrito de cada vivencia, situación, problema o descubrimiento. Esto condujo a un problema tan menor en apariencia, que nadie había pensado en él antes de lanzarse al proyecto:
sin gravedad la tinta de los bolígrafos no corre. Este pequeño punto pareció ser crucial en aquellos tiempos. El grupo que consiguiera resolver esta dificultad ganaría, al parecer, la carrera espacial. Nunca antes en la historia del mundo la caligrafía había resultado tan importante.
El Gobierno de Estados Unidos invirtió literalmente millones de dólares en financiar a un grupo de científicos para que pensaran exclusivamente en este punto. Al cabo de algunos meses de tarea incansable, los inventores yanquis presentaron un proyecto ultra-secreto. Se trataba de un bolígrafo que contenía en su interior un mecanismo de minibombeo, que desafiaba la fuerza de la gravedad. El artefacto era perfecto. Este pequeño invento permitió destrabar, primero, un viaje a la Luna y, después, produjo un cambio fenomenal en la fabricación de bolígrafos (para bien y para mal, gracias a este episodio, toda una generación de jóvenes pudo escribir grafítis obscenos y declaraciones de amor profano en los techos de sus aulas y en los baños de todo el mundo).
Estados Unidos llegó primero a la Luna, pero ciertamente no fue porque los rusos no hubieran podido resolver el tema de la tinta. De hecho, ellos habían solucionado ese problema unas horas después de detectar la dificultad planteada por la ausencia de gravedad… los científicos de la Unión Soviética simplemente renunciaron a los bolígrafos y decidieron reemplazarlos por
lápices."


Es realmente impresionante la capacidad que tiene el hombre para hacer de un pequeñísimo, absurdo y simple problema, toda una misión imposible. Como se crea toda una saga trágica y se nubla la claridad y la capacidad de razón que tanto lo diferencia del animal. Se esfuma la calma y su pensamiento se calienta. La paz se le escapa como humo por la ventana y todo se camufla de negro. Es como “La carta robada” cuento fantástico en el que todos la buscan realizando razonamientos lógicos para averiguar el escondite de ésta, acompañado de un profundo análisis de la psicología del delincuente. Mientras la carta está a la vista de todos, en un lugar sumamente lógico.. pero tan trivial que nadie sospecha que efectivamente ahí se encuentra.
Cuando la respuesta es mucho más sencilla de lo que parece, nosotros mismos nos complicamos la existencia y hasta a veces nos llenamos el camino de piedras. Como desafiándonos. Sin la paz que merecen los conflictos para ser reflexionados, en las primeras instancias pensamos que es un problema sin solución y recreamos en nuestras mentes anticipados y catastróficos desenlaces.

Cuánta razón escrita en palabras. Tan fácil leerlo, pero al momento de implementar todo lo que aprendí de los errores, de las experiencias, de lo leído.. me congelo. Así como lo hago en una prueba de matemática al ver que el resultado tiene más de 4 cifras, pierdo el hilo de la cordura y de la coherencia. Y es exactamente en ese momento, cuando mi cabeza se empieza a maquinar intolerablemente. Muchas veces superado el momento, me doy cuenta que no fue para tanto, que pudo ser peor.  Y esto es lo que J. Bucay genera en mi mente.

jueves, 31 de marzo de 2011




“Si no fueras persiguiendo todo,
 alcanzarías algo”





Dejé de perseguir lo que antes me quitaba el sueño. Lo aparté de mi vida.
Eso que tanto tenía sujetado y no me dejaba ser feliz (o al menos intentarlo) Merecía darme una oportunidad a mí misma, quererme un poco más. Sólo una vuelta de tuerca; ínfima, mínima.
Cambié el estilo de vida. Rogaba, imploraba y me torturaba con ser parte de algo que no era. Quizás era presión por estar rodeada de esa clase de seres. Me desviví por tener lo que los demás tenían. Dí todo, hasta mi entusiasmo y mi mar de ilusiones. Me obligaba. Me forzaba.
 Hasta que un día me resigné.. porque fingir es estúpido e inútil. Me solté el pelo, me puse un vestido y salí a caminar por la calle, fuerte, orgullosa.
"Dejando que suceda, es más fácil así" Me desenchufé y fui parte de un film que llevaba mi nombre. Aunque con pocos anhelos, como si no hubiera otra salida. Las ganas nulas y cabizbajas. De repente y poco a poco todo mejoró. Empecé a escalar una colina, y todavía no llegué a su cima. Ley de Murphy: las cosas llegan cuando no las buscás, cuando las dejás un lado, cuando las apartás. Los asuntos pendientes se olvidan y luego instantáneamente resurgen como de un escondite inglés. A lo mejor tal fue mi obsesión que me nubló lo que siempre a mi alcance estuvo. Pero hoy.. Hoy quiero detener esta película, ya, ahora, y exprimir esta naranja que es la vida hasta su última cítrica gota.

lunes, 28 de marzo de 2011

The lord of the paja.


No quiero estudiar. No quiero hacer tarea. 
No quiero, no quiero, no quiero. 
Recién empiezan las clases y estoy más pajera que nunca.

Me vine a 4to 7ma para no hacer un choto y lo poco que me dan ni lo hago.
Ni bien llego apoyo la mochila sobre el escritorio y no la toco hasta el día siguiente (bien Ilenia, bien) Quiero salir sin tener que esperar hasta el santo viernes. Tener tiempo para perderlo en lo que yo tenga ganas. Escuchar música largas horas. Hacer nada.
No tengo ganas de tener pruebas ni que me digan que no pueden salir por eso. Quiero estar en mi casa y hacer lo que me pinte, sin tener esa culpa taladrándome la cabeza "uh, tendría que estar estudiando" o "tengo que hacer la tarea de fulanito" 
Las horas de clase se me hacen eternas, es como que el tiempo no camina pero en el recreo vuela. Odio estudiar y lo peor es que ya me maquino y pienso que me falta facultad entera todavía y AAAAAAAAH la puta madre que me parió. Para qué carajo estoy estudiando si en el 2012 nos morimos todos y yo voy a haber desperdiciado toda mi vida con los libros. Claramente este año me va a ir como el orto. Sí, soy reee vaga y mala y me descargué.

domingo, 27 de marzo de 2011

Absurdo.


Comenzó caminando por la orilla del mar. 
Más que mar parecía desierto. Uno de olas saladas y espuma blanca.
Se detuvo varias veces a contemplar las heladas aguas, animándose a entrometer sólo sus pies; y otras pares de veces escribió frases poco claras con la pluma de una cansada gaviota.
Una vez sentada, ya, sobre su felpuda toalla, tildó su mirada hacia un ángulo nulo.
Se planteó qué era lo que sus pupilas observaban concentradas. Empezó a dudar sobre gestas que jamás había examinado más que como sucesos naturales o dogmas de vida, en ambos casos con total fluidez. Por ejemplo, ¿cuántos granitos de arena hay en una playa? (o en el mundo entero inclusive) ¿cada uno de ellos representará a una persona? ¿o al menos a algún sentimiento?
Contempló también huellas hundidas, miles y miles que se marcan efímeramente para luego convertirse en clara e inmensa planicie. Es como surgir desde cero cada vez que el viento así lo disponga. O las olas.. ¿alguien se cuestionó alguna vez cómo es que se forman? o ¿de dónde provienen? 
Preguntas, posiblemente sin respuestas, formuladas a tempranas horas de la mañana, en una bahía desolada, salpicada de rayitos de un sol escurridizo que de tanto en tanto se esconde tímido.
Acostada sobre un colchón de nada, vio un pájaro volar (cuya raza cree saber cual es) e inmediatamente la luna brotó, enfrentada a la estrella mayor. Se presentó a una calma velocidad y otra vez dudó. ¿A cuántos kilómetros por hora transita realmente? ¿será que lo que parece lento desde mi bajo punto de vista, en el cielo son millones de años luz? Nos estafan. ¿Quién me asegura que es no es una especie de autobus espacial que recoge a los habitantes de allí arriba para dar un paseo lunístico quién sabe con qué destino?
Vuelvo a rotar mi cráneo hacia atrás, pero ella ya no está.. aunque el sol caliente un poquito más.
Los escalofríos veraniegos se acabaron.
La perfidia de la partida asociada a una tonelada de incoherencias divinas.
Desde el universo de la costa, traspasando los límites de ésta frontera.

En penumbras.

Agujero negro que se retroalimenta.
Sed de corredor, que no se sacia ni siquiera con el más fresco más fresco manantial.
La perfección: un enemigo póker face. Muestra la hilacha. Instintivo animal. No soporta la calma, ni conoce la paz. Rompe récords de auto-boicot. Se quiere únicamente bajo ese formato; no se tolera sumergida en otra versión. ¿Tiene algún tipo de nombre ese vacío? ¿Qué es lo que le falta.. lo que carece? Una canción dice "Todo lo que necesitas es amor" Siempre pensando en condicional, en lo que sería si sucediera o tuviera tal o cual cosa. Le gusta lo que tiene, pero su capullo no opina lo mismo. Lamentablemente esos dos nexos no coinciden.
Muchas veces soñó ser como los demás, pero ahora sospecha que la respuesta está recubierta de genes. Cree que cualquier persona puede darse cuenta usando sólo la mirada, que es un reflejo de lo que quizá se empeña en ocultar. Es un poco paranoica, lo sabe, y también es algo que le gustaría cambiar. Pero no la domesticaron a tiempo. Ahora es salvaje y se defiende sola, aplicando los dientes.
Por momentos, su espalda se quiebra de pesada soledad y por otros, se siente tan liviana que siente que no le hace falta compañía. Experta en empezar desde cero, en giros rotundos, de 360 grados. Especialista en materia de escalar repetidas veces el mismo monte, tantas, que ya lo podría recorrer vendada.
Cualquier persona diría que hasta lo disfruta. Los placeres se disfrazan de enfermedades y adicciones.
Se plantea y filosofea sobre la materia que conforma el pensamiento involuntario de los seres humanos. Reflexiona sobre el funcionamiento y la mecanicidad de la abstinencia y el estado de ánimo de cada hombre.
Una estricta meta y un objetivo claro que me mira al espejo.
Desde la habitación de huéspedes a media tarde.

viernes, 25 de marzo de 2011

Una ruta y Hache Cé.


Al ritmo de "ah-ah, ah-ah, ah-ah, I walk alone" te posaste sobre las flores de mis mixtos pensamientos. Sin causa, pero con efecto, te recordé. No se puede empezar por el fin, no sería correcto, ni mucho menos cordial.
Esa bicicleta cósmica que te trae y te arrebata de mi (y sinceramente no sé si debería utilizar un pretérito para esta prosa) Como sea. Casualmente, ayer, cuando yo no esperaba verte por esos pagos; apareciste junto a ella y como si fuera la primera vez, te evité y nos evitamos el choque de miradas. Siempre nos dio vergüenza ese tipo de colisión. Nos reconocimos súbitamente. ¿Cómo no hacerlo? El juego que mantuvimos casi un año entero no se esfuma tan fácilmente, como un conejo en la galera de un mago. Aún quedan los restos de un beso, como permanecen las partículas voladoras inmersas en el aire, tratando de capturar en una brisa el eterno sabor a primavera.
Ella y yo nos hechamos atrás, de manera obvia y compartiendo cómplicemente una risa escurridiza; dejando de lado todas nuestras habilidades y conocimientos sobre el disimulo.
Tantas veces soñé con desnudarte las pupilas.
Tantas veces cité tu persona en el jardín de mis almendrados deseos.
Tantas veces quise esos labios volver a probar... y ahora, al compás de "Sweet home Alabama" recuerdo otro capítulo de mi vida, con una textura completamente distinta.
Etapas, ciclos, círculos viciosos con perfectas circunferencias; te obsesionan, te trastornan con ciertos seres. Pero como cantaba Ciro en una canción: "Todo pasa"
Cada momento posee sus propias características, intransferibles e irrepetibles. Se llevan su color, como cada nombre su sabor. Y tu matiz, yo ya no quiero ver sin sonreir.
Mentiría si jurara que no me producís nada, no diría la verdad si dijera que ya soy inmune a tu anatomía, porque ni siquiera lo soy con tu nombre. Por más que quiera no consigo hacerte nulo, porque siempre fui una clase de adicta a esa seriedad e indiferencia tuya. But honey, now it's not the same. Fue.
Desde el asiento de un vehículo amarillo y negro, sobre un cuaderno escrito con una tinta azul.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Suelta tu trenza, Rapunzel (Uruguay)



Ciao. Me ne vado con la mia musica e la mia solitudine.
A pensare, ad incontrarmi con la pace di qualche mare sconosciuto.
A cercare in ogni posto di quello paese, la sabbia nascosta dei bambini.
Con la tranquillità della spiaggia, il vento ed il sole. Tutta la calma que cualunque uomo vorrebbe.
Magari, un giro con i piedi freddi bagnati di sale. 
Un pò di relax. Fare quello che voglio. Senza tempo. Stare con me, e solo me.

Tornerò presto, ma intanto ci starò lontano della città.
Arrivederci, fino a lunedì prossimo.
Ma prima di partire, vi lascio una bella canzone.

martes, 22 de marzo de 2011

Tan perfecto que asusta.

Una ráfaga del destino. Un puñado del más puro azar. Lapsos enemigos del infortunio.Y con tanta ventura, también un poco de pavor. "Normal" diría cualquier persona común. Pero ellas ya no creen en las casualidades. Se pasan las horas afirmando que es una cuestión de fuerzas, energías.. pero no precisamente de coincidencias.
 Los hechos simulan ser parte de una falacia. Lo ideal le tendió una, dos, tres, cuatro, cinco manos; y todas juntas. 
Ellas pintaban a la sombra de un árbol escondido en la esquina de un patio, sin saber que ese día escondía sorpresas llenas de colores para la chica del nombre raro.
Nunca creí que no me haría falta respirar para mantenerme con vida, hasta hoy. Es que tengo el pecho lleno de júbilo. Ahora mismo me podrían quitar todo aquello que mi tórax alberga , y aún así podría mantenerme de pie, carente  del más neto aire de campo. Sólo gracias a mi alegría. Con eso me basta, y estoy completa.
El regodeo me invade hasta la punta de mis pestañas. Me pesa el corazón contento.
Dicen que cuando uno desea algo con muchas fuerzas y desde las profundidades del núcleo de sus entrañas, ese algo se cumple. Teorías de un sabio que no se equivocó. Dicho y hecho.
Puedo ver cada uno de los más ínfimos fragmentos que se cuelgan de mi vida y sonreirles sin vergüenza.
La misma existencia me engaña con un arco iris, opacando lo amargo. Y yo me creo ese personaje, porque me gusta hacerlo y porque comprendí que es gratis ser feliz. 
Una especie de magia se vino a alojar a mi rutina, junto con las ganas de besos y abrazos que brinda el amor. Mientras, yo le doy la bienvenida vestida de flores y le agradezco la visita. Hacía mucho tiempo la estaba esperando. Una clase de brujería tal vez. Ahora, este encanto y yo, nos vamos a tomar el té.
Oyó una melodía de una película que ni siquiera había visto entera, pero se emocionó tanto que se le rebozaron los ojos, como un glaciar en deshielo. Las partituras le penetraron el alma. Ese piano gritaba lo que ninguna persona podría gritar, y su sensibilidad respondió de inmediato. Fue en ese preciso instante que se sintió plena, libre y fugaz.
Ilenia quiere disfrutar, reirse más y hacer todo lo que tiene ganas de hacer. No le va a pedir permiso a nadie.
Me dijo que hoy va a descansar con una sonrisa silenciosa y unas zapatillas llenar de cariño a su lado. Les pidió que la cuiden y la vean dormir mientras sueña sueños que pronto se harán realidad..